La resaca es cruel, aún así aguanta los malestares frente al resto de compañeros. Si preguntan, la gripe ha "pegado duro" y mientras la peste del licor se confunda con el olor de la medicina, no tendrá problema. Aunque falten cinco horas para regresar a casa y envolverse en la cama. Por ahora debe concentrarse en grises paredes, sin adornos. Debe mantener el equilibrio al caminar y hablar con propiedad.